“Encuentra tu pasión y síguela. No tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. No parece ser un mal consejo. De hecho, tiene sentido que te dediques a algo que te gusta. Pero, ¿es la pasión la única forma de encontrar a qué dedicarte o determinar un nicho de negocio?

una de las versiones populares de esta frase…
Menciono este tema porque en las sesiones de Coaching me encuentro con más de una persona que parece haber perdido el rumbo siguiendo estas dos frases que con frecuencia, van de la mano.
Estas son algunas de esas frases… ¿Alguna que resuene contigo?
- “Seguí mi pasión, abrí mi emprendimiento y trabajo el triple que si estuviera en una oficina”.
- “No sé qué hacer. Yo no tengo UNA pasión definida”.
- “Siempre me gustó esto. Creí que un negocio haciendo lo que me gustaba sería lo mejor”.
- “Tengo muchas pasiones y cosas que me gustan… no sé cuál seguir”.
Antes de seguir y como referencia, te comento que desde la perspectiva de esta nota me referiré a pasión como “ese fuerte sentimiento de entusiasmo y emoción respecto a algo”, y a interés, “como algo de lo queremos saber más”.
“Encuentra tu pasión”: Rompiendo mitos
Es cierto que levantarnos cada mañana, ilusionados por nuestro día, es estupendo.
Sin embargo, el hecho de dedicarte a un área que te apasione o que sea de tu interés -incluso si está totalmente alineada con tus valores y deseos en la vida- no significa que puedas echarte bajo una palmera y que todo fluirá sin más.
Frase #1 – “…Y no trabajarás ni un día de tu vida”.
Por años trabajé en el mundo de las carreras de autos, rodeada de atletas de alto nivel. Apasionados por lo que hacían ¡Y mucho!
Algunos de ellos con un talento innato sobresaliente. Otros, que se lo tenían que trabajar más.
TODOS con rutinas de ejercicio y alimentación estrictas, con disciplina a prueba de frustraciones y con una motivación y resiliencia que los mantenía a flote cuando las cosas no iban bien.
Tenían la vida que sonaban desde pequeños arropados bajo una pasión. Eso sí: La trabajaban CADA DIA DE SU VIDA.
El éxito requiere constancia, disciplina, creatividad, motivación, resiliencia, acción… y trabajo. Por mencionar solo algunos ingredientes…
Frase #2 – “Algo está mal conmigo… No tengo UNA pasión”.
Y está bien. No hay nada que falle contigo si ese es el caso. Somos muchos en este planeta. Y cada uno de nosotros es diferente al de al lado.
Puedes no tener UNA pasión y aun así encontrar algo que te guste, que te interese, que esté alineado contigo y que te permita tener una vida como la que deseas cultivar.
Frase #3 – “Es mi pasión, no entiendo por qué no funciona”.
Esta frase me la dijo una chica que había renunciado a su empleo de pago, se había dedicado a su pasión -la cocina- y había agotado sus recursos financieros en un par de meses con un negocio que no despegaba.
Tener una pasión no implica tener todas las herramientas necesarias para echar a andar un emprendimiento.
Mi primer emprendimiento tenía muchísimo de pasional -casi de obsesión, diría- y cero conocimiento contable y financiero. Decirte que tuve más de un tropiezo en el camino y que debí aprender MUCHO de forma URGENTE, es seguro algo que podrás imaginar.
Opciones hay muchas.
Evaluar qué recursos internos y externos tenemos, cuáles hay que adquirir y establecer un plan de acción con sus metas y objetivos, por fases, es una.
Otra, puede ser tratar esa pasión como un hobby. No toda pasión es un negocio viable.
Y por supuesto, hay otras alternativas para explorar. No hay una formula ÚNICA para cada situación.
Frase #4 – “No tengo UNA pasión. Tengo MUCHAS pasiones”.
El caso contrario a no encontrar esa pasión ÚNICA.
En esta situación es muy posible que te disperses mucho tratando de hacer 20 cosas a la vez.
Si este es el caso, la receta puede incluir trabajar prioridades, organizar el tiempo, establecer una visión clara a futuro y cultivar la disciplina y los hábitos que apoyen un plan de acción.
Un mundo de oportunidades
Si bien es cierto que hacer algo que te apasione puede llevarte a una trayectoria repleta de éxitos en la que la motivación esté siempre presente… no es la única fórmula disponible en la vida.
Sigue tus pasiones, si. Pero las veas o no claramente, animate a abrirte a las opciones, a explorar e ir más allá de las frases hechas que nos rodean y que a veces acabamos repitiendo sin pensar mucho, puede ser ese trampolín para impulsarte hacia nuevos rumbos y posibilidades.
Como siempre, la invitación es a conocernos más, a explorar opciones y a mirar el mundo a través del lente de las posibilidades…


Deja una respuesta