A veces fluimos con él. A veces lo resistimos. En ocasiones lo buscamos y otras tanta nos cae de improviso. Lo cierto es que la gestión del cambio puede presentar sus desafíos.
Ya sea en lo personal o en lo profesional, nos acompañará a lo largo del camino en la vida. Tener herramientas para apoyarnos -y apoyar a otros- en el proceso, es
Prosci, empresa líder en soluciones empresariales para el cambio, propone un modelo llamado ADKAR que aun cuando normalmente se ajusta a organizaciones podemos tenerlo como referencia para cambios personales.
Cinco letras para la gestión del cambio
ADKAR, es un acrónimo cuyas siglas en inglés, significan:

¿Cómo aplica a tu proceso de cambio?
Veámoslo con un ejemplo…
Supongamos que quieres incluir una rutina de ejercicios en tu vida…
- A = Eres consciente de que necesitas un cambio (por salud, por ejemplo).
- D = Deseas hacer ese cambio para sentirte mejor. Existe el deseo de cambiar.
- K = Sabes cómo cambiar y si no lo tienes claro, buscas ese conocimiento y los recursos necesarios.
- A = Tienes la habilidad de generar ese cambio mostrando nuevos comportamientos y hábitos. Estableces tu plan de ejercicios y comienzas a cumplir con él de forma consistente.
- R = Hay refuerzos y/o recompensas para mantener tu nuevo comportamiento y no volver al viejo hábito.
Preguntas que apoyan el cambio
Cada cambio brinda la posibilidad de hacernos preguntas para conocernos más, para entender -entre muchos otros aspectos- en dónde nacen nuestros motivos, cuáles son nuestras creencias y cómo establecemos nuestras metas y rutinas.
También, y no menos importante, si hablamos de gestionar el cambio en una organización -puede que sea nuestro emprendimiento o que trabajemos para una empresa por cuenta ajena-, reconocer nuestro estilo de liderazgo, la forma en la que nos expresamos y cómo comunicamos el cambio a nuestro equipo.
En mi experiencia, vale la pena sentarse papel y lápiz en mano (o delante del computador si uno lo prefiere) y responder conscientemente preguntas que aporten valor a este proceso: las que nos llevan al autoconocimiento y las que nos permiten identificar posibles mejoras en diversos aspectos relacionados con la ejecución del cambio.
A veces, creemos que está todo muy claro y a la hora responder preguntas, nos damos cuenta que hay espacio para mayor claridad.
Esa claridad interna, nos permitirá comunicar y conectar mejor, con quienes nos rodean y observan nuestro proceso de cambio.
- ¿Por qué y para qué deseas que se produzca este cambio?
- ¿Están todos los elementos para generar la transformación?
- Si hay algo que haría falta y no lo tienes, ¿qué es? ¿Cómo puedes conseguirlo?
- ¿Tienes el apoyo que necesitas?
- ¿Con qué recursos internos y externos cuentas para generar el cambio que deseas lograr?
- ¿Con qué recursos internos y externos cuentas para generar el cambio que deseas lograr?
- ¿Qué logras con este cambio? ¿Cuáles son los beneficios de cambiar y sostener el cambio en el tiempo?
Y recuerda: Todo gran cambio empieza con pasos pequeños…
Un pasito a la vez… Un día a la vez…
¡A por ese cambio que deseas lograr!


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