Saber qué queremos es importante. Saber CÓMO lograrlo, también. Por eso, hoy comparto contigo 5 principios para establecer metas que pueden ayudarte a conseguir lo que deseas.
Y es que no solo se trata de usar una herramientas como las metas SMART para que tu objetivo se concreten.
Es cierto que hay estudios en el área de la psicología que avalan la idea de que establecer metas -sacándolas del deseo abstracto y convirtiéndolas en algo accionable, concreto, con plan de acción y fechas-, incrementa la posibilidad de alcanzarlas.
PERO, a esa receta hay que agregarle algunos otros ingredientes.
Algunos de ellos, son estos 5 principios para establecer tus metas:
Compromiso
Pregunta clave: ¿Que tan importante es esa meta para mi?
Generalmente las metas no se consiguen de la noche a la mañana. Hay que trabajar por ellas. Eso requiere constancia. Y un camino en el que a veces hay altas y otras, bajas.
De allí que estar comprometidos con nuestros proyectos, teniendo siempre muy presente nuestro “para qué”, es lo que nos va a llevar adelante en los días en que nos fallen la motivación, las ganas y las fuerzas.
El desempeño mejora si realmente estamos comprometidos con aquello que decimos, deseamos lograr.
Claridad
Pregunta clave: ¿Qué tan específica es tu meta?
Una meta vaga, dispersa, muy amplia, es más difícil de conseguir.
Puede que sea difícil medir avances concretos, que no motive o que al no estar clara permita que la mente, las acciones y las emociones recorran mil caminos sin encontrarse.
Determinar claramente qué se quiere y para qué se quiere, es fundamental. A partir de esa base se puede crear un plan de acción con métricas para saber si estamos logrando objetivos o si hay que hacer ajustes.
Desafío
Pregunta clave: ¿Qué tan fácil o difícil es la meta?
Si consideramos que una meta es desafiante pero está dentro de nuestras posibilidades, nos sentiremos motivados para realizar las tareas necesarias.
Encontrar el punto entre desafiante y posible, desafiante y alcanzable, es siempre una ayuda. Para motivarnos, para no aburrirnos, para seguir adelante sin frustrarnos (o a veces, pese a ello).
Ese punto de balance es distinto para cada persona. En él confluyen diversos elementos, incluidas nuestras creencias sobre la posibilidad de alcanzar una meta
Complejidad
Pregunta clave: ¿Cuánta exigencia conlleva la meta?
Si la meta es muy compleja puede que decaigan nuestra motivación y productividad.
Compleja pero con tareas realizables, mejora las posibilidades de logro
Retroalimentacón
Pregunta clave: ¿Qué tipo de feedback genera esta meta?
Recibir feedback adecuado e inmediato nos ayuda a mantenernos activos y a ser constantes para saber cómo vamos.
Hoy, la invitación es a revisar si estos 5 principios para establecer tus metas están presentes a la hora de crear las tuyas. Si gustas, puedes usar estas preguntas como guia:
- ¿Cómo aplican en tu caso?
- ¿Cuál de estos principios es más relevante para ti y por qué?
- Y en caso de que no estén presentes, ¿cómo pudieran beneficiarte?
- ¿Y cómo puedes incorporarlos a tu trabajo con metas?
¡A trabajar por esos sueños con herramientas que te ayuden a alcanzarlos!


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