¿Qué tienen en común un GPS y el mes de junio? ¡Qué ambos te pueden servir para recalcular una dirección! Por eso hoy, te invito a conocer 4 pasos para revisar tus metas a mitad de año.

Es posible que hayas empezado el año estableciendo metas y planes de acción para tu negocio.
Y, pasados los meses también es posible que…
- Hayas avanzado al paso esperado.
- Hayas avanzado mucho más de lo que te planteaste inicialmente.
- Hayas ido mucho más lento de lo que hubieras querido.
- Hayas arrancado llena de energía y al poco tiempo, te hayas desinflado…
- Te estés diciendo un poco en broma y un poco en serio: “¿Metas? ¿Qué metas? Eso sí, la tabla de visualización que hice en enero, me quedó bonita…”
Sin importar tu situación y sin juzgarla, te invito a que hagas una pausa para dedicar tiempo de valor a esas metas, a tu negocio y a ti misma, con la intención de reflexionar sobre este camino y los aprendizajes que te ha ido dejando.
¿Por qué hacer una revisión a mitad de año?
Con frecuencia establecemos metas de negocio para el año.
Nos plantamos en enero y miramos hacia el futuro seleccionando las áreas en las que deseamos ver crecer nuestro negocio y haciendo planes de cómo llevarlo hasta esos objetivos.
Sin embargo, la vida ocurre.

PUEDEN PASAR MUCHAS COSAS…
En un año pueden pasar muchas cosas que al iniciar nuestro plan no podíamos prever (o adivinar) y que con frecuencia nos llevan a hacer modificaciones a medida que avanzamos.
Esto puede acelerar o desacelerar el ritmo de trabajo; puede llevarnos por caminos que ni siquiera habíamos pensado e incluso, a redefinir prioridades y metas que no solo tengan que ver con el negocio sino con cada aspecto de nuestra vida.
Por eso, una pausa consciente a medio camino, sirve para reflexionar y evaluar donde estamos y hacia donde vamos…
¿Qué necesitarás para este viaje?
- Aparta 1-2 horas para ti. Agéndalas. Crea un momento tranquilo.
- Ten a mano las metas que te planteaste a inicios de año.
- Asegúrate de tener dónde escribir.
- Un calendario, en caso que necesites ajustar fechas.
¿Cómo lo hacemos?
No hay una forma única de revisar las metas a mitad de año.
La que te propongo es la que uso a título personal y la que trabajo con mis Coachees.
Y si, siendo uno de los pilares de mi método enFOCO, el autoconocimiento, hay preguntas.
¿Mi sugerencia? Toma aquellas que resuenen contigo y tu negocio. Las más valiosas PARA TI.
4 pasos para revisar tus metas a mitad de año:
- Paso 1 – Reconectar con tu por qué y tu para qué.
- Paso 2 – Comparar tiempos.
- Paso 3 – Reflexionar sobre el camino andado.
- Paso 4 – Recalcular… ¡como un buen GPS!
Vamos a revisarlos uno a uno.
Paso 1: Tu por qué y tu para qué
Primera parada: Entender si dónde estamos y hacia donde vamos, aun es relevante para nosotras.

Cuando delineaste tu meta a inicios de año era algo importante para ti.
La elegiste entre muchas otras posibilidades.
Había algo en ella que era prioritario –el por qué– y algo para lo que era necesario trabajarla y cumplirla –tú para qué.
Pasados los meses, ¿dónde se ubica esa meta entre prioridades, visión y acción?
Preguntas clave en este paso:
- Esa meta, ¿sigue siendo relevante para tu negocio?
- En la escala del 1 al 10 (1, el mínimo y 10, el máximo) ¿dónde se ubica HOY esa meta para ti?
- ¿Cuál es tu por qué para esa meta?
- ¿Cuál es tu para qué para esa meta?
Tener claridad sobre nuestro estado actual, nos permite entender mejor hacia dónde deseamos ir.
Si tú por qué y para qué siguen siendo tan sólidos como cuando estableciste esa meta, estupendo.
Si al día de hoy, hay cuestionamientos, dudas o cambio de prioridades, este es un buen momento para replantear si es algo a lo que deseas seguir invirtiendo tiempo, energía y dinero, o incluso, si es algo que hay que reformular o algo que hay que dejar ir.
Paso 2: Comparación de tiempos
Cuando escribiste tu meta y creaste un plan de acción, estableciste tiempos para que determinadas cosas ocurrieran.

que te sirva en el futuro?
Seis meses después, es un buen momento para revisar si lo que anticipaste ha ocurrido o no.
Ten en cuenta que en esto, no hay bien o mal.
Si has avanzado más de lo esperado, genial.
Si no has avanzado como esperabas, usa la oportunidad para hacer los ajustes necesarios.
Y ambos casos, extrae aprendizajes que te sean valiosos.
Preguntas clave en esta etapa:
- ¿Estás hoy donde visualizabas hace seis meses que estarías?
- ¿Qué has alcanzado?
- ¿Cuáles han sido tu grandes, medianos y pequeños logros? ¡Todos cuentan!
- ¿Qué te detuvo y que te impulsó?
- ¿Qué métricas has usado para establecer avances? ¿Hay que desechar o añadir alguna?
Paso 3: Reflexionar sobre el camino andado
Detenerte a reflexionar sobre lo que ha funcionado, lo que no, y lo que es tiempo de dejar ir, es un gran paso en la dirección hacia la que deseas llevar tu vida y tu negocio.

Aprende del pasado sin quedarte pegada de él o usarlo como excusa.
Recuerda: No se trata de hacer más sino, mejor.
Y también, de sentir bienestar.
Preguntas clave en esta etapa:
- ¿Qué acciones fueron las que más te acercaron a tu meta y que es importante resaltar?
- ¿Qué acciones o eventos te alejaron de tu meta y hay que revisar?
- ¿Te has enfocado -realmente- en tu meta?
- ¿Qué puedes eliminar?
- ¿Qué puedes simplificar?
- ¿Qué puedes delegar?
Paso 4: Recalcular… ¡como un buen GPS!
Luego de estos tres pasos de preguntar, revisar y reflexionar honestamente sobre lo pasado, es momento de poner vista al frente, hacia el futuro, planteando acciones concretas que te lleven a donde quieres llegar.

Preguntas clave en esta etapa:
- ¿Hace falta reescribir alguna meta? Puedes hacerlo usando la técnica de las Metas SMART.
- Establece 3-5 resultados que sean clave para que alcances tu objetivo.
- Revisa el Plan de Acción y determina qué acciones concretas te acercarán a cada resultado.
- ¿Cuáles son la métricas que usarás en los próximos meses para ir midiendo el avance de forma continua?
- Toma en cuenta tu calendario y tu vida. Establece un sistema que funcione PARA TI, basado en lo que has aprendido hasta el momento.
Y finalmente -pero no menos importante- celebra el haber llegado hasta este punto.
Date crédito. Estás trabajando de forma constante en ti y en tus metas.
¡Eso tiene un mérito enorme!
¡A por esas metas!


Deja una respuesta