Si estás en un momento en el que te planteas nuevas metas, me gustaría invitarte a jugar un juego que he bautizado: “Pero, no existe” y que pudiera ser parte de ese proceso ¿Te animas?
Ya sea que el trabajo con metas te sea familiar o no, estoy segura que la palabra PERO, la has usado alguna vez al plantearte alcanzar un sueño. Algo así como por ejemplo: “Quisiera eso, PERO…”
Es cierto que hay momentos en la vida en que lo que nos proponemos no es viable. No todo depende al 100% de nosotros. O no siempre tenemos los recursos inmediatos para concretar ese sueño, convertirlo en meta y elaborar un plan de acción.
Hay que diferenciar, claro.
Dicho esto, hay que mirar hacia dentro con sinceridad y reconocer cuando el PERO, es una excusa.
Así que hoy, te invito a jugar para enfrentar el PERO y si hace falta, desenmascararlo.
¿Qué necesitas para jugar a “Pero, no existe”?
Necesitarás papel, lápiz/boli y un sueño o una meta concreta.
Escribe ese sueño o meta en el papel. Y hazlo, en tiempo presente. Quiero, no, querría o quisiera…)
Por ejemplo:
- Quiero tener tiempo para estudiar.
- Quiero convertir mi hobbie en un negocio.
- Quiero hacer ejercicio al menos media hora diaria, dos veces por semana.
En fin, lo que tú quieras lograr…
Toma un momento para respirar profundo. Cierra los ojos y siente si realmente deseas eso que escribiste.
Hazte estas preguntas:
¿Es importante para ti?
¿Te va a dar algo que quieres de verdad (libertad, felicidad, paz, autorrealización, nuevas oportunidades, estilo de vida saludable, etc.)?
Ahora, imagina que has alcanzado esa meta.
¿Cómo te sientes? ¿Feliz? ¿Motivada? ¿Con ganas de más?
Pregúntate también, si ESO es MUY importante para ti. Y oye tu respuesta interna.
Vuelve a respirar profundo y abre los ojos.
Mira el papel.
Si ESO es TAN importante para ti, ¿por qué no lo has hecho? ¿O por qué no estás en camino de hacerlo?
Me atrevería a apostar que en algún momento, al final de tu frase, has usado una coma y un pero en vez de un punto final.
Algo así como:
- Quiero tener tiempo para estudiar, pero no puedo con mi agenda actual.
- Quiero convertir mi hobbie en un negocio, pero no sé por dónde empezar.
- Quiero hacer ejercicio al menos media hora por día, dos veces por semana, pero no tengo tiempo.
El PERO puede cerrar la puerta a tu sueño ANTES de que empiece a convertirse en realidad. Y cuando eso ocurre, te encoges de hombros y sigues adelante entregando TU poder a una palabra que limita TUS opciones y posibilidades.
Puede ser diferente si…
Ahora, repite la lista SIN la parte encabezada por los PERO:
- Quiero tener tiempo para estudiar.
- Quiero convertir mi hobbie en un negocio.
- Quiero hacer ejercicio al menos media hora diaria, dos veces por semana.
Son metas posibles si trabajas por ellas. Si creas un plan de acción y si te comprometes a ejecutarlo.
Sin el “PERO” suenan posibles. Y si les agregas un poquito de curiosidad e introduces el: “Cómo puedo lograrlo”, empiezan a tener incluso más sentido.
Asume responsabilidad por lo que deseas y ponte en movimiento. Explora tus opciones. Evalúa tus recursos (internos y externos) y mira desde otra perspectiva.
Usa las palabras consciente y responsablemente. Las palabras tienen poder. Son energía. Afectan y refuerzan nuestras creencias, ya sea en positivo o en negativo.
Como dice el dicho: “Quien quiere hacer algo, encuentra la forma. Quien no, encuentra una excusa”.
¡Adelante! ¡A jugar este juego!


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