Las metas forman parte del camino de la vida. Transforman sueños en realidades y con frecuencia están asociadas con nuestra motivación, ya sea personal o profesional. Claro que, a veces pasa que en enero hacemos una lista de metas y en marzo no sabemos a dónde se han ido. Y es que “aterrizar” esos sueños y convertirlos en realidades, es casi un arte… por eso hoy, te propongo las Metas SMART para que trabajes en TUS proyectos.
Existen diferentes técnicas para formular metas y quizás, una de las más conocidas es la llamada Metas SMART (por sus siglas en inglés).
Se trata de un acrónimo que nos permite establecer objetivos específicos, alcanzables, medibles, realistas y en un tiempo determinado.
Un poquito de historia
Alcanzar objetivos no es algo nuevo. Es algo que ha acompañado a la humanidad a través de los siglos. No a todas las personas les funciona el mismo método, pero en líneas generales se acepta el concepto de que la claridad respecto a lo que se quiere lograr, es fundamental.
Dicho esto, claridad no solo significa saber qué queremos. Implica, también, saber para qué, cómo, con qué recursos… Las metas tienen más de un componente.
Así lo entendió George T. Doran, un consultor corporativo que al inicio de los años ‘80 publicó un artículo llamado: “There is a SMART way to write Management’s Goals and Objectives”.
Ese fue el inicio de un sistema que, si bien no es aplicable a TODAS las metas -como el mismo Doran ha dicho-, resulta práctico y sencillo de utilizar en el día a día.
Los criterios de las Metas SMART
Para que una meta sea SMART tiene que cumplir con algunos parámetros.
Debe ser…
Específica (Specific) – Lo que deseamos hacer/lograr debe ser muy claro.
Medible (Measurable) – Debe poder cuantificarse, de modo que se pueda medir el progreso.
Alcanzable (Attainable) – Ese objetivo se puede lograr.
Realista (Realistic) – Está al alcance de quien se propone esa meta.
Temporal (Time Bound) – Debe poder definirse en el tiempo.
Para que sea más claro, trabajemos con un ejemplo.
Has iniciado el año con ganas de hacer ejercicio.
Puede que solo lo pienses, o que “aterrices” esa idea en una lista de cosas por hacer, e incluso, que la pongas en tu pizarra de visualización con alguna imagen que sugiera hacer ejercicio.
En este punto, no pasa de ser un deseo.
¡Y eso es importante! En ese deseo radica la intención… aunque no lo es TODO.
Para que sea una Meta SMART, a la intención de “Quiero hacer ejercicio” la pudieras trabajar de este modo:
“Durante el próximo mes, quiero hacer ejercicio, tres veces por semana, una hora por día, cada vez”.
Esa meta es específica, medible, alcanzable, realista y enmarcada en el tiempo.
Un paso más allá: De SMART a SMARTER
Si quieres llevarla un paso más allá, te sugeriría la versión avanzada de las Metas S.M.A.R.T., que es conocida como Metas S.M.A.R.T.E.R.
Esas dos letras adicionales al final significan:
Evaluación (Evaluation) – Pasado un tiempo, evalúas lo que has hecho y si vas por buen camino.
Reajuste (Readjust) – Haces los cambios necesarios para seguir en el camino hacia tu objetivo final.
Estos últimos dos pasos me parecen MUY importantes.
Las metas NO suelen ser algo fijo. Tampoco los caminos para llegar a ellas.
Evaluar y reajustar, son términos que nos dan la flexibilidad para adaptar nuestros “cómo” y para movernos en un mundo en constante cambio y evolución.


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