Es posible que te haya ocurrido: Llegan octubre/noviembre y entras en modo, ‘hay que cerrar el año’ porque ‘hay que hacer las metas del que viene… YA!”. Y a veces, en el apuro de los “hay que” nos perdemos entre palabras que usamos casi como sinónimos. Hoy te invito a diferenciarlas y a considerarlas como 4 herramientas para la claridad: Resoluciones, metas, planes e intenciones.

Entender estos conceptos y su relación entre si, puede servirte a la hora de sentarte a definir el rumbo que quieres tomar en tu negocio.
En NikyCoach hablamos de ser productivas y vivir en calma. Y las vemos como factores no solo posibles sino, complementarios. Si están en calma, eres más productiva.
Y es que no se trata solo de poner metas, hacer y hacer y caer exhausta. Eso no tiene sentido porque no es sostenible.
Muy por el contrario, se trata de usar herramientas para encontrar claridad sobre ti misma, sobre lo que deseas lograr, cómo conseguirlo y para qué… y estas cuatro palabras -resolución, metas, planes e intención, te pueden ayudar ¡y mucho!
4 herramientas para la claridad: Resoluciones, metas, planes e intenciones
Con frecuencia estos términos son usados como sinónimos. Y no lo son.
Tener esto claro puede ayudarte -en cualquier momento del año y de tu vida, ¡no solo en enero!- a poner orden mental y a transitar el camino que deseas transitar.
Resoluciones
De forma simple, una resolución es una toma de decisión.
Tomas la resolución de hacer algo. Y te comprometes a que ese algo, ocurra.
PERO con solo tener una resolución, no hay un objetivo conquistado.
Es apenas, un inicio de camino.
Metas
Las metas son el siguiente paso.
Son un qué. Más definido, más refinado. Es el punto al que quieres llegar con tu decisión y compromiso.
Una meta te permite articular qué quieres y sacarlo del mundo de las ideas vagas para darle forma concreta.
Recordatorio: Una forma sencilla de trabajar con metas es siguiendo la fórmula SMART.
Planes
Si la meta es el qué, el plan es el cómo.
Son los pasos que darás para llegar a esa meta que decidiste es importante para ti.
Un plan, es un proceso por etapas, si quieres verlo así.
Aquí, es importante pensar en un plan no como algo fijo, rígido e inamovible sino como algo que fluye, que se adapta, que se ajusta según se necesite. Porque la vida ocurre y porque uno cambia.
Metas claras, con un plan de acción claro, puede llevarte a donde deseas ir… siempre que…
Intenciones
…haya una intención clara.
La intención es tu por qué. Y tú para qué.
Es eso que te motiva y te compromete. Es lo que da sentido y propósito a tu camino, incluso cuando los vientos no son tan favorables.
No hay una herramienta mas importante que la otra. Van de la mano. Las 4 herramientas para la claridad son eslabones en una misma cadena.
Una invitación extra
Y en este punto me gusta invitar a mis Coachees -y a ti que me lees- a ver estos por qués/para qués, como parte de un continuo movimiento en la vida.
A veces, ese por qué es “porque eso me hará feliz”.
Y atamos nuestros días a la consecución de metas que nos esclavizan, que no nos traen paz y que en definitiva, cuando las alcanzamos no traen esa felicidad única y absoluta que esperábamos.
Disfrutar del camino, del proceso, entendiendo que hay metas que cambian y que la vida es mucho más que solo alcanzar objetivos, uno tras otro y sin parar, es parte fundamental de mantener una vida con bienestar, disfrutando de sus etapas y de sus vueltas, de sus aprendizajes. Con presencia en el hoy, que es al final, lo único que realmente tenemos.
Que tu camino desde la resolución hasta la meta, sea un proceso consciente, con intención, presente, con significado para ti desde el “quiero” y no solo desde el “tengo que”.


Deja una respuesta